- Alta durabilidad
- Resistente al agua
- Resistente al sol y UV
- Antihumedad
- Fácil de limpiar
- Sin olor
Gracias a estas características, la pintura ecológica es válida tanto para interiores como para exteriores, paredes, techos y superficies de aislamiento.
¿En qué se diferencia de la pintura natural o vegetal?
Aunque a menudo se confunden, no son exactamente lo mismo. La pintura natural o vegetal emplea exclusivamente ingredientes de origen orgánico, sin ningún tipo de aditivo. La pintura ecológica, en cambio, combina esos ingredientes con componentes reciclados y ciertas sustancias sintéticas de bajo impacto, como silicatos o polímeros. El resultado es una mayor resistencia a la intemperie y a la radiación solar, algo que la pintura puramente natural no siempre garantiza.
Inconvenientes a tener en cuenta
- Suele tener un precio más elevado que las pinturas convencionales, dado el mayor coste de sus materias primas.
- Algunas variedades requieren más capas para conseguir una cobertura óptima, lo que puede alargar el tiempo de trabajo.
- No todos los productos ecológicos son igualmente resistentes al agua, por lo que conviene revisar las especificaciones antes de usarlos en exteriores.
Cómo saber si una pintura es realmente ecológica
El etiquetado es clave para no confundirse. Existen varias certificaciones que garantizan que un producto cumple con los estándares medioambientales:
Ecolabel Europeo, ISO 14100, Certificado A+